Dengue

 

¡Llegó la hora de saber sobre este viejo conocido de los brasileños!

 

Cerca del 75% de las personas infectadas por el virus del dengue no presentan síntomas(1).

 

Principales síntomas(1,2)

- Fiebre alta (40ºC)

- Fatiga intensa

- Dolor de cabeza, músculos, articulaciones y detrás de los ojos.

- Enrojecimiento de la piel (exantema), que puede o no estar acompañada de picazón en los primeros días(2).

- Falta de apetito, náuseas, vómitos y diarrea.

Por lo general, los síntomas aparecen entre dos y siete días después de la picadura de un mosquito infectado. En algunos pacientes, el proceso tarda más y puede llevar hasta 15 días. Aun así, es posible que no aparezcan todos los síntomas.

 

Señales de alerta(1,3)

- Sangrados

- Vómitos intensos

- Agrandamiento del hígado

- Presión arterial baja, o convergente (cuando la máxima se acerca a la mínima, por ejemplo, 100/87, siendo lo normal 120/80)

- Somnolencia

- Baja temperatura

- Rápida disminución del número de plaquetas

- Intensa irritabilidad

- Disminución de la transpiración

- Dificultad respiratoria

En algunos casos, el dengue puede acompañarse también de manifestaciones clínicas del sistema nervioso, como delirio, depresión, psicosis, demencia, parálisis y encefalitis, entre otras.

En los casos más severos, el paciente puede empeorar rápidamente, entrar en shock y, y en caso de no recibir tratamiento, morir en 12 a 24 horas.

¡La rápida atención médica es fundamental para evitar el empeoramiento del cuadro!

 

¿Cómo saber con certeza si es dengue?

Los síntomas del dengue pueden confundirse fácilmente con los de otras enfermedades. Por eso es fundamental la realización de estudios. Algunos son llamados estudios inespecíficos, ya que los resultados pueden verse alterados en diversos tipos de enfermedades. Otros son más específicos para el dengue(3).

Prueba del lazo(3)

Se presiona el brazo del paciente usando un esfigmomanómetro (la parte del medidor de presión arterial que aprieta el brazo). Se cuentan entonces el número de petequias —puntitos rojos— que aparecen.

Conteo de plaquetas(3)

Análisis de sangre simple que hace un conteo de plaquetas, elementos sanguíneos responsables por la formación de los coágulos. En casos de dengue, las plaquetas caen abruptamente a partir del inicio de los síntomas.

Hematocrito(3)

Se analiza la sangre del paciente para evaluar el volumen ocupado por los eritrocitos, o células rojas. En casos de dengue, el hematocrito puede aumentar, especialmente si hay complicaciones, ya que el plasma —parte líquida de la sangre— puede filtrarse al sistema circulatorio.

ELISA(4)

Este estudio investiga la presencia de anticuerpos contra el virus del dengue en la sangre de los pacientes. La presencia de estos anticuerpos indica si la persona ya tuvo, en el pasado o en el presente, contacto con alguno de los tipos del virus.

Además de ofrecer respuestas a casos de dengue individualmente, el ELISA le permite al sistema de salud verificar qué tipo de virus está provocando un brote. Una desventaja del estudio es que no puede realizarse en la fase inicial de la enfermedad, pues el cuerpo humano tarda cinco días en producir anticuerpos después de la infección.

Fragmentos del virus DENV(4)

Este estudio, más rápido que el ELISA, busca en la sangre no los anticuerpos, sino una proteína del virus del dengue (llamada NS1), producida en gran cantidad entre el primero y el séptimo día de la infección. La ventaja evidente es poder diagnosticar la enfermedad más tempranamente. ¿La desventaja? El costo. Como el estudio es muy caro, no está disponible en todas las unidades de salud. Además, no puede distinguir entre los diferentes tipos de virus del dengue.

PCR en tiempo real(3, 4)

Un estudio que ayuda a confirmar el tipo de virus que está causando una epidemia es la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (RT-PCR). ¡No te asustes con el nombre! Su objetivo es identificar, en la sangre del paciente, el material genético del virus. Se trata de un análisis muy sensible, capaz de detectar incluso pequeñas cantidades de ARN del virus y discriminar el tipo. Por otro lado, es un estudio costoso y complejo, ya que exige equipos sofisticados y profesionales con conocimientos avanzados.

 

El cuidado del paciente con dengue(3)

En los casos leves de la enfermedad, el tratamiento incluye reposo, ingesta de líquidos y medicamentos para bajar la fiebre y aliviar el dolor, preferentemente sin ácido acetilsalicílico. Los síntomas suelen desaparecer entre seis y diez días después de empezar. Pero es muy importante buscar atención médica: el dengue puede agravarse rápidamente, y la agilidad en el tratamiento es fundamental en esos casos.

 

Historia de un viejo conocido

Hoy el dengue nos quita el sueño, pero no es un problema nuevo.

 

Una enfermedad milenaria

La primera referencia histórica a una enfermedad similar al dengue se remonta a la dinastía Chin (221–206 a.C.), en China(5). También hay relatos de brotes similares en el siglo XVII. Pero fue en 1779 que trascendió el primer registro más concreto de dengue: un brote en Yakarta, en Indonesia(5). Al año siguiente, una epidemia azotaría también a Filadelfia, en los EE.UU(5). Cien años más tarde, el dengue ya era una enfermedad notoria, común en regiones costeras, puertos y ciudades.

En la década del 1920, hubo registros de formas hemorrágicas de la enfermedad en áreas donde no era endémica. Sin embargo, recién en 1950 la fiebre hemorrágica del dengue fue reconocida como una forma nueva y más grave de la enfermedad(1). En 1958, en Tailandia, se observó la primera epidemia de shock hemorrágico de dengue(1).

La comprensión del dengue por la ciencia dio un salto con el aislamiento del virus, realizado separadamente por los investigadores Albert Sabin(6), en los Estados Unidos, y Susumu Hotta (7) y Ren Kimurao, en Japón, durante la Segunda Guerra Mundial. Los tipos 1 y 2 fueron aislados primero y luego los tipos 3 y 4. En Brasil, el tipo 1 fue aislado por primera vez en 1986, por el Departamento de Virología de Fiocruz(8), que, enseguida, también aisló los tipos 2(9) y 3(10). El tipo 4 fue aislado en 2008, en Manaos(11).

 

El dengue en las Américas

Los primeros relatos de una enfermedad similar al dengue en las Américas son de brotes en Martinica y Guadalupe, en 1635(5), y en Panamá, en 1699 (5). No obstante la primera epidemia descrita con más detalles fue la de 1780, en los EE.UU(4). Ya en Brasil, el primer brote se relató en 1845(5).

América enfrentó, a principios del siglo XX, una pandemia de dengue que empezó en los Estados Unidos y Panamá, diseminándose después por el Caribe(5). Paralelamente, otros países, como Cuba y Brasil, libraban una batalla por la erradicación del Aedes aegypti, motivados por la presencia de la fiebre amarilla(12, 13), también transmitida por el mismo mosquito que hoy transmite el dengue.

A pesar de los esfuerzos de varios gobiernos, el vector nunca se eliminó por completo del continente, y por eso el dengue siguió proliferándose por las Américas.

 

Pandemias del siglo XXI

En los años 2000, las Américas sufrieron un enorme aumento del número de casos de dengue causados por los cuatro tipos de virus, incluyendo dos grandes pandemias, en 2002 y 2010(14).

En el 2002, se registraron más de 1 millón de casos, de los cuales 14.374 fueron graves. Hubo 255 muertes en diferentes países de la región(15). En el 2010, se registró en el continente un número récord de casos: 1.663.276, incluyendo 48.954 de dengue grave y 1.194 muertes(16) –Brasil fue responsable por más del 60% del total de casos en la región(16).

En Brasil, por primera vez el número de casos superó el millón, de los cuales 16.540 casos fueron de dengue grave y hubo 673 muertes(16-18).

 

Problema mundial

En las últimas décadas, la incidencia del dengue ha aumentado dramáticamente y la enfermedad se viene propagando de manera explosiva. Antes de 1970, solo nueve países habían sufrido epidemias graves de dengue. Hoy es endémico en más de 100 países(1).

La Organización Mundial de la Salud calcula que cerca de 3,9 mil millones de personas —aproximadamente la mitad de la población mundial— viven en áreas donde están expuestas a los virus del dengue(1).

 

Cuadro comparativo de síntomas

Dengue, zika y chikunguña tienen muchas características en común. Por ejemplo, es fácil confundir sus principales síntomas. Observa, en el cuadro abajo, cómo diferenciar una enfermedad de otra según sus manifestaciones clínicas(19):

No obstante, vale recordar que la única manera de tener un diagnóstico preciso es consultando a un médico y haciéndose los estudios indicados. Si sospechas de tener síntomas de alguna de estas arbovirosis, ¡no tardes en buscar atención médica!

 

 

Referencias

 

World Health Organization (WHO). Dengue and severe dengue. Fact sheet. Nº 117. [Internet]. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs117/en/. Acceso en: 5 de junio de 2017.

Thomas EA, et al. Cutaneous manifestations of dengue viral infection in Punjab (north India). Int J Dermatol. 2007 Jul;46(7):715-9.

Cunha RV, et al. Manejo clínico do paciente com dengue. In: Dengue: teorias e práticas. Río de Janeiro: Editorial de Fiocruz; 2015. p. 221–45.

Nogueira RMR, et al. Diagnóstico laboratorial da Dengue. In: Valle D, Pimenta DN, Cunha RV da, editores. Dengue: teorias e práticas. 1ª ed. Río de Janeiro: Editorial de Fiocruz; 2015. p. 205–19.

Pimenta DN. A (Des) Construção da Dengue. In: Dengue: teorias e práticas. Río de Janeiro: Editora de Fiocruz; 2015. p. 23–59.

Sabin AB. Research on dengue during World War II. Am J Trop Med Hyg. 1952 Ene;1(1):30-50.

Hotta S. Experimental studies on dengue. I. Isolation, identification and modification of the virus. J Infect Dis. 1952 Ene-Feb;90(1):1-9.

Schatzmayr HG, et al. An outbreak of dengue virus at Rio de Janeiro - 1986. Vol. 81, Memórias do Instituto Oswaldo Cruz. 1986. p. 245–6.

Nogueira RM, et al. Dengue epidemic in the stage of Rio de Janeiro, Brazil, 1990-1: co-circulation of dengue 1 and dengue 2 serotypes. Epidemiol Infect. 1993 Ago;111(1):163-70.

Nogueira RM, et al. Dengue virus type 3 in Rio de Janeiro, Brazil. Mem Inst Oswaldo Cruz. 2001 Oct;96(7):925-6.

Figueiredo RM, et al. Dengue virus type 4, Manaus, Brazil. Emerg Infect Dis. 2008 Abr;14(4):667-9.

Faerstein E, et al. William Gorgas: yellow fever meets its nemesis. Epidemiology. 2011 Nov;22(6):872.

Braga IA, Martin JLS. Histórico do controle de Aedes aegypti. In: Valle D, Pimenta DN, Cunha RV da, editores. Dengue: teorias e práticas. 1ª ed. Río de Janeiro: Editorial de Fiocruz; 2015. p. 61–73.

San Martín JL, et al. The epidemiology of dengue in the americas over the last three decades: a worrisome reality. Am J Trop Med Hyg. 2010 Ene;82(1):128-35.

Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Organización Mundial de la Salud (OMS). 2002: Number of Reported Cases of Dengue & Dengue Hemorrhagic Fever (DHF), Region of the Americas (by country and subregion). [Internet] Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_download&Itemid=270&gid=11432&lang=pt. Acceso en: 5 de junio de 2017.

Organización Panamericana de la Salud (OPS). Number of Reported Cases of Dengue and Severe Dengue (DS) in the Americas by Country: Figures for 2010 (semana a semana por país). [Internet]. Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_download&Itemid=270&gid=13075&lang=pt. Acceso en: 5 de junio de 2017.

Teixeira MG, et al. Epidemiological trends of dengue disease in Brazil (2000-2010): a systematic literature search and analysis. PLoS Negl Trop Dis. 2013 Dic 19;7(12):e2520.

Brasil. Ministerio de Salud. Casos de Dengue. Brasil, Grandes Regiões e Unidades Federadas, 1990 a 2016. [Internet]. Brasília, DF; 2017. [Internet] Disponible en: http://portalarquivos.saude.gov.br/images/pdf/2017/fevereiro/10/Dengue-classica-ate-2016.pdf. Acceso en: 5 de junio de 2017.

Lang P. Zika, chikungunya e dengue: entenda as diferenças [Internet]. Agência Fiocruz de Notícias. 2015 [citado en 8 de junio de 2017]. Disponible en: https://agencia.fiocruz.br/zika-chikungunya-e-dengue-entenda-diferencas.